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jueves, 21 de mayo de 2026

EL BURRO DE VILLARINO Y SU DESCENDENCIA

El uso de melodías tradicionales para adaptarlas a fines políticos, es algo que se ha venido haciendo a lo largo de siglos. Los musicólogos han denominado a esta técnica contrafactum (en plural contrafacta), y es un fenómeno bastante bien estudiado.  

Hoy vamos a hablar de una canción de un famoso burro. Una canción que pasó del folclore popular a la canción social. Parece ser que surge en época de carnavales a principios del siglo pasado, en el pueblo de Villarino de los Aires (Salamanca) y se le atribuye, no se sabe con qué fundamento a un tal Valentín García Velasco. Otras fuentes indican que fue una canción satírica que le compusieron los mozos del pueblo a la Tía Joaquina por dejar morir al burro con el que su difunto marido, el Tío Francisco Silguero, se dedicaba a vender vino, aguardiente y vinagre por los pueblos de alrededor. De ahí los otros nombres con la que es conocida la copla: “El burro del tío Silguero” o “La tía vinagre”. Este burro se ha convertido en un símbolo para el pueblo, y se le ha erigido una escultura de granito frente a la escuela de Villarino.

La letra original de la canción (aunque hay diferentes versiones) dice así:

Ya se murió el burro

que acarreaba la vinagre,
se lo llevó Dios,
de esta vida miserable.

Que tu ru ru ru rú, que tu ru ru ru rú,

que tu ru ru ru rú, que bien lo sabes tú.

Él era valiente,

el era mohíno,
el era el alivio
de todo Villarino.

Que tu ru ru ru rú…….

No te acuerdas burro,

camino de Pereña,
tu tirabas coces
y yo te daba leña.

Que tu ru ru ru rú…….

Ya estiró la pata,

ya arrugó el hocico,
con el rabo tieso
decía adiós Perico.

Que tururururú…

Todas las vecinas

fueron al entierro,
y la tía Joaquina
tocaba el cencerro.

Que tu ru ru ru rú…



Esta canción adquirió una gran popularidad. Prueba de ello es que, en los años 30, tenemos constancia que Federico García Lorca, gran amante de las canciones populares, la cantaba en tertulias de amigos, como lo demuestra este texto de los diarios de Carlos Morla:

-Ahora- anuncia, girando sobre el taburete del piano en el que se ha instalado, antes de irme, y os pido perdón por hacerlo tan pronto, voy a cantaros «La canción del burro».

Y, tras un delicioso preludio tocado con sutileza, comienza a cantar:

Ya se murió el burro

 que acarreaba la vinagre,
 ya se lo llevó Dios
 de esta vida miserable.

 Que tururururú, que tururururú...

Y la musiquilla es tan exquisita, tan tierna y contagiosa, que terminamos, detrás de él, cantando en coro una estrofa y otra, y otra más:

Todos los vecinos

fueron al entierro,
y la tía María
tocaba el cencerro.

Que tururururú, que tururururú...

Maravillosa unión de todos ¿Qué uniformidad! ¿Qué oído! Federico aplaude (Morla, 2008, 63-64).

Y también en junio de 1934, en la gira internacional que La argentinita hace con la Compañía de Bailes Españoles, la incluye con una adaptación musical para baile, de Rodolfo Halffter (Murga, 2012, 38)

Durante el periodo de la Guerra Civil no tenemos constancia de que esta canción fuese utilizada para fines políticos o sociales, pero podemos analizar su difusión, viendo algunos datos. Mientras que en España aparece en los cancioneros populares leoneses, los exiliados que se establecen en Hispanoamérica la difunden al otro lado del atlántico. Un ejemplo claro es que, en 1942, la compositora asturiana María Teresa Prieto Fernández de la Llana (Oviedo, 1896 - Ciudad de México, 1982) compone en México su “Sinfonía asturiana” (1942), en la que reelabora varios temas del folclore español, entre ellos “Ya se murió el burro” (Menéndez, 2012).

 

Y en 1958 fue grabado en Argentina por el dúo Leda y María (Leda Valladares y María Elena Walsh). Fue en el LP titulado “Canciones del tiempo de Maricastaña” (corte A1):

 

 

 

 

  



Versión que también grabaron en Chile el grupo Quilapayún junto a Víctor Jara en su LP “Canciones folklóricas de América” (1968) como canción popular de Salamanca:

 


USO POLÍTICO DE LA COPLA:

El 10 de mayo de 1954, la reina de Inglaterra Isabel II se casa con Felipe de Edimburgo y en el viaje de novios recala en Gibraltar durante dos días el yate Britannia. Los estudiantes madrileños de la Universidad Central, convocados por el SEU (el sindicato oficial de estudiantes), convocan una manifestación en las puertas de la embajada británica para protestar por esta visita. Y, junto al grito de ¡Gibraltar español!, se oyó una adaptación política de esta canción, como nos dice Sánchez Dragó:

Nos abalanzamos sobre el vehículo, que, así rodeado, tuvo que parar. Todo el mundo, y yo también, se llenó los bolsillos del gabán con las piedras por él acarreadas. Siguió la marcha. Fuimos de facultad en facultad: Farmacia, Medicina, Ciencias, Letras... Los estudiantes se nos unían. Todos, a coro, cantábamos una canción cuya letra, seguramente, se había escrito pocas horas antes en cualquier covacha falangista:

Ya viene el verano,

ya viene la fruta,
ya llega la reina
de los hijos de puta...

Que tururururú, que tururururú

La música, de todos conocida, era la del “Raskayú, / cuando mueras / ¿qué harás tú?” [sic] (Sánchez Dragó, 2020, 87).

Aparte de confundirse de melodía en la canción, nos da una idea de donde se inspiró cinco años más tarde un estudiante madrileño que también estaba en aquella manifestación, y que tenía aficiones poéticas, para crear una letra a esta canción que traspasará la frontera española.

 

Efectivamente, en el cancionero “Canti della nuova resistenza spagnola 1939-1961” (Turín, Einaudi, 1962), que recoge canciones antifranquistas recopiladas en España por un grupo de italianos que viajó por España un año antes, aparece un contrafactum de la canción, con el título “Ya se fue el verano”, con la partitura para ser cantada, y con esta letra:

 

 

 

 

 

Ya se fue el verano

ya vino el invierno
dentro de muy poco
caerá el gobierno.

Que tururururú, que tururururú,

que tururururú, que la culpa la tienes tú.

Todos los ministros

se irán al destierro,
y Francisco Franco
delante de ellos.

Que tururururú, que tururururú,

que tururururú, que la culpa la tienes tú.

En España nadie

come ya caliente,
nos vamos a hacer
una funda pa' los dientes

Que tururururú, que tururururú,

que tururururú, que la culpa la tienes tú

La verdura es cara

no hay quien coma fruta,
y todo por culpa
de un hijo… del Ferrol.

Que tururururú, que tururururú,

que tururururú, que la culpa la tienes tú.

Más de cien pesetas

cuesta la ternera,
ni que el animal
un hijo de Franco fuera

Que tururururú, que tururururú,

que tururururú, que la culpa la tienes tú.

Ya los españoles

no saben qué hacer,
en cuanto se muevan
los van a detener.

Que tururururú, que tururururú,

que tururururú, que la culpa la tienes tú.

Los americanos

son dueños de todo,
yo soy español,
pero en España me jodo.

Que tururururú, que tururururú,

que tururururú, que la culpa la tienes tú.

Curas, militares,

monjas y accionistas,
y del Opus Dei,
también los falangistas.

Que tururururú, que tururururú,

que tururururú, que la culpa la tienes tú.

Haced las maletas,

pronto será tarde;
idos del país,
que la cosa está que arde

Que tururururú, que tururururú,

que tururururú, que la culpa la tienes tú.

Ay, qué mala leche

nos dan los lecheros;
es mucho peor
la que tienen los obreros.

Que tururururú, que tururururú,
que tururururú, que la culpa la tienes tú.

Una nota al final de la página nos aclara: 

Recogida en Madrid de los labios del propio autor, un joven intelectual. Fue escrita en 1959 con la tonada de una antigua canción popular castellana o extremeña intitulada “La tía Vinagre” (Liberovici y Straniero, 1962, s/p).

También la nota aclara:

Hijo del Ferrol: está por hijo de puta, que rima con fruta. El Ferrol, en la provincia de La Coruña, Galicia, es uno de los principales puestos militares de España; e1 nombre de la ciudad ha sido cambiado en la actualidad por el de “El Ferrol del Caudillo” por haber nacido allí, en 1892, Francisco Franco (Liberovici y Straniero, 1962, s/p).
 

La canción fue grabada en Italia ese mismo año por la cantante Margot (Margherita Galante Garrone: Turín, Italia 1941, Génova, Italia, 2017), en el disco “Canti della resistenza spagnola 1939/1961” (Italia Canta, 1962; corte A2).

 

 

 

  


En 2012, el profesor de la Universidad de Sevilla Alberto Carrillo Linares, en un artículo titulado “Surcos de esperanza y gritos de libertad. Música contra el franquismo” da como autor de esta contrafactum al poeta Jesús López Pacheco (Madrid, 1930 - London, Ontario, Canadá, 1997), que se la cantó a los italianos el 14 julio de 1961, según las fichas que realizaron durante el viaje (Fondo liberovici-Jona. Carpeta 22 del Centro Regionale Etnografico Linguistico de Turín). Nos dice Carrillo en el artículo:

Ya se pie el verano, una coplilla satírica de 1959 sobre la vida cotidiana, pero que tenía la virtud de establecer relaciones entre la miseria de los españoles y el marco político. En realidad, se trataba de la parodia de una cancioncilla anterior, La tía Vinagre, interpretada en la nueva versión por Margot. El autor fue Jesús López Pacheco, quien se la facilitó directamente a los italianos, junto a la mujer del poeta, Marisol Lázaro, durante el encuentro que tuvieron en Madrid (Carrillo Linares, 2012, 92).

También esta autoría ha sido confirmada por el cantante alicantino Adolfo Celdrán, que a finales de los 60 tuvo gran amistad con el poeta, y que en 1971 grabó otra de las canciones de este cancionero (la titulada “Una canción”), y les puso música a varios de sus poemas: “Lo de Ya se fue el verano..., sí que lo recuerdo, y sí pienso que esa versión es de Jesús” (entrevista a Adolfo Celdrán: 30-9-25).

 

DIFUSIÓN INTERNACIONAL:
 
Esta versión politizada de la copla popular, tuvo su difusión en Europa y América, como ahora veremos:

Un disco editado en 1965 en Suecia, que recogía la grabación de un programa de la TV sueca con el título de En sång, ett vapen (Una canción, un arma), ofrecía una versión del tema, en traducción al sueco de Jacob Branting e interpretada por la actriz y cantante sueca Evabritt Strandberg (Estocolmo, 1943). Llevaba el título de “Vaggvisa” (Canción de cuna). También se editó en un cancionero con las partituras: “En sång, ett vapen. 6 spanska motståndssånger (Una canción, un arma. Seis canciones de la resistencia española):
 
 
 
 
 

 VAGGVISA

La curiosa adaptación, en traducción al español, es más o menos así (lógicamente, al traducirlo ha perdido la rima):

El verano ha llegado,

los días son fríos;
con el fuerte viento,
caerán las hojas marchitas.

Estribillo:

Tan suavemente, tan suavemente, por el bien común.

Todos sus pequeños sirvientes

huirán del país;
Franco es el jefe
de toda la banda de ladrones.

No hay carne en la olla

ni carbón en la estufa;
pronto sacrificaremos
al gran cerdo gordo.

La estrella es de bronce

la cruz es de plata,
el papel del rico,
tiene bordes de oro.

No hay dátiles ni tomates

en nuestra mesa;
todo nos lo ha quitado
el buen Padre de la Patria.

No debes quejarte,

debes callarte;
si gritas en España,
puedes salir lastimado.

Los grandes señores

se sientan al otro lado del mar;
naciste en España
y eres inferior a un esclavo.

Ha llegado el verano,

los días son fríos;
con el fuerte viento,
caerán las hojas marchitas.
 

 

EL VIAJE POR AMÉRICA:

El hecho que se editara el cancionero en Uruguay un año después de hacerlo en Italia (El siglo ilustrado, 1963) y la difusión del disco italiano por las radios europeas y americanas de tendencia izquierdista, hizo que esta versión antifranquista se grabara en América, a veces considerada como canción de la Guerra Civil española.

 

 

 

 

 

 

 

En 1968 fue grabada por el grupo chileno Quilapayún en su LP “X Vietnam”, como canción “de la revolución española”:

 

 

 

 

 

 

 

  



También ese mismo año, el cantautor Rolando Alarcón Soto (Santiago de Chile, 1929 -1973), en su LP “Canciones de la guerra civil española” (corte A3), como canción tradicional de la guerra:
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 


 
Y en un disco alemán de 1984 de Jorge López Palacio y la banda alemana Lilienthal (editado ese mismo año en Colombia) llamado “Colombia, paloma herida”, como canción tradicional, con arreglos de H.J. Maucksch (corte B5):
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 


Y el cantante mexicano Oscar Chávez Fernández (Ciudad de México, 1935 - 2020) en su disco CD de 1999 “Canciones de la Guerra Civil y resistencia española (España 1936-1939-1975)” también la grabó:
 
 
 
 
 
 

 


PÁGINAS RELACIONADAS:

50 AÑOS DE UN POLÉMICO VIAJE MUSICAL:

LOS POETAS DEL LIBELO:


BIBLIOGRAFÍA:

Carrillo Linares, Alberto: Surcos de esperanza y gritos de libertad. Música contra el franquismo. Historia social, 73, 2012, 81-99.

Concurso de ideas para una escultura y logotipo para certamen folklórico anual de Villarino de los Aires:
Folklore: “El burro del tío Silguero”. En: Reflexiones de Manuel
Menéndez Fernández, Juan José: “María Teresa prieto, compositora (Vivió para la música)” El blog de Acebedo:  
Morla Lynch, Carlos: En España con Federico García Lorca. Valencina de la Concepción (Sevilla), Renacimiento, 2008.
Murga Castro, Idoia: “La Compañía de Bailes Españoles (1933-1934): Argentinita, Lorca y Sánchez Mejías”. La investigación en Danza en España. Valencia, Mahalí, 2012.
Sánchez Dragó, Fernando: Galgo corredor. Los años guerreros (1953-1964). Barcelona, Planeta, 2020.

DISCOGRAFÍA:

JORGE LÓPEZ PALACIO & LILIENTHAL: Colombia, paloma herida, LP (Pläne SMB 11, 1984). Editado en Alemania.

---. Colombia, paloma herida, LP (Fonoson FON.S 0030, 1984). Editado en Colombia.
LEDA Y MARÍA: Canciones del tiempo de Maricastaña, LP (Disc Jockey 77076, 1958). Editado en Argentina.
OSCAR CHAVEZ: Canciones de la Guerra Civil y resistencia española (España 1936-1939-1975)”, CD (Pentagrama LPCD 394, 1999). Editado en México.
QUILAPAYÚN: X Vietnam (Odeón, 1968). Editado en Chile.
VV. AA: Canti della resistenza spagnola, EP (Italia Canta, 1922). Editado en Italia.
VV. AA: En sång, ett vapen, LP (SWELP-X 39, 1965). Editado en Suecia.